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martes, 30 de enero de 2018

UNA MUJER CON UN PORTE REVERENTE


En el versículo 1 del capítulo dos, el apóstol Pablo le da una importante indicación a Tito que nos permite entender con mayor claridad la fuerza de las instrucciones siguientes: Pero tú habla lo que está de acuerdo con la sana doctrina traduce en RV60, pero me gusta mucho mas el énfasis que le da la biblia al día edición Tyndale: Pero tú conviértete en paladín de la pureza de vida que concuerda con el verdadero cristianismo.

De manera que las instrucciones que Pablo va a darle a Tito sobre lo que este debe enseñarle a la iglesia naciente, harían parte de las características de una iglesia pura y verdadera.

2:3 Las ancianas (mujeres mayores y maduras en el evangelio y esposas de oficiales de la iglesia) deben ser reverentes en su porte.

Este versículo es uno de los versículos que nos enseñan que la biblia es tan actual para nosotras como para aquellas mujeres de creta.

La expresión reverentes en su porte es la traducción de la palabra griega “hieroprepes” la cual es empleada solamente aquí en el nuevo testamento y tiene en su raíz el significado de poseer cualidades sacerdotales y servía para hacer referencia a todo lo que es apropiado para la santidad. Las ancianas deben ser ejemplos piadosos de santidad.[1]

De manera que la expresión reverentes en su porte atañe acerca de aspectos interiores y exteriores. Los aspectos exteriores obviamente son un reflejo directo de lo que hay en nuestro corazón, de ellos mencionaremos la forma de comportarse y vestirse, ¿entonces de qué manera debe lucir una mujer creyente? La respuesta la encontramos en 1 Timoteo 2:9-11 que se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia; no con peinado ostentoso, ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos, sino con buenas obras, como corresponde a mujeres que profesan piedad.

Este es un tiempo en el que tristemente el mundo ha permeado ampliamente la iglesia, los roles establecidos por Dios se han violado al son de la modernidad y el cambio de los tiempos, como si la escritura fuese un libro que debiera ser actualizado conforme al paso de los años.

Aun en la iglesia de Cristo hoy encontramos mujeres que carecen de todo principio bíblico para vestirse, probablemente estarás pensando que esto es una exageración, que en pleno siglo 21 cada uno es libre de vestirse como le venga en gana, y esta puede ser una verdad para el mundo, pero no para nosotras como siervas de Cristo.

quiero hacer énfasis en un aspecto que no pierde vigencia en el tiempo, y es el principio moral que nos ofrece la Escritura sobre nuestra forma de vestir, ¿cómo debe verse una mujer cristiana? ¿acaso no es importante que se vea una amplia diferencia entre el vestir, de una no creyente y de una mujer que profesa tener a cristo como Señor?

Vamos a Levítico 19:19 Mis estatutos guardarás. No harás ayuntar tu ganado con animales de otra especie; tu campo no sembrarás con mezcla de semillas, y no te pondrás vestidos con mezcla de hilos.”

Aquí vemos un principio fundamental en el cual podemos ver como el Señor nos quiere separados, apartados, hasta en las cosas que parecieran mínimas en nuestra cotidianidad, debemos ser diferentes.

“Pablo trató de aprovechar la oportunidad para corregir un vicio al cual casi todas las mujeres se inclinan, ya que, en Éfeso siendo una ciudad de mucha riqueza y mercaderías, abundaba especialmente. el vicio es el de la excesiva avidez y deseos de vestirse lujosamente. Él desea, pues, que su forma de vestir sea regulada por la modestia y la sobriedad; porque el lujo y los gastos inmoderados emanan de sus deseos de exhibición, ya sea por causa del orgullo, o por haberse apartado de la castidad. 

Y de aquí debemos sacar la norma de moderación; porque, ya que el asunto de vestir es cosa pasajera (como son todas las cosas externas), es difícil fijar un límite, para saber hasta dónde podemos llegar. [2]

Podríamos pensar que la atracción por las joyas, el maquillaje o los vestidos costosos no tienen nada que ver con nuestra moralidad o espiritualidad, pero realmente si tienen una relación muy estrecha, pues donde reina el libertinaje, no habrá castidad; y donde reina la ambición, no habrá modestia en el vestido externo.

Todo aquello que nosotros somos parte de lo que creemos, Lucas lo expresa de esta manera: El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca (lucas 6:45)y aunque el versículo hace referencia a lo que decimos, también vemos claramente que aplica a aquello que mostramos con nuestro ser, nuestras actitudes y en este caso nuestra apariencia.

 ¿Sabías que le puedes decir mucho a los hombres sin decir una sola palabra? Amigas, nuestra ropa y nuestra apariencia, es uno de los medios más poderosos que tenemos como mujeres para comunicarnos, expresando lo que tenemos en el corazón, nuestros valores y lo que creemos. Nancy DeMoss Wolgemuth

Siempre que estés frente al espejo cuestiona cual es la verdadera intención de tu corazón para usar lo que vas a ponerte, evalúa que quieres proyectar, evalúa si lo que vas a usar es coherente a tu edad.

una mujer debe ser modesta, no sensual y provocativa. Debe disfrutar de la libertad que ella tiene en el Señor de llevar maquillaje y vestido bonito, pero no ser ostentoso y vana. Más bien ella debe adornarse por sus buenas obras.[3]

Citare textualmente un fuerte comentario de Calvino que nos debe hacer pensar un poco más frente al espejo: “Porque indudablemente el vestido de una mujer piadosa y recatada debe ser diferente al de una ramera. Lo que él establece son marcas de distinción; y si la piedad ha de testificarse con las buenas obras, esta virtud tiene que hacerse visible en castidad y vestidos decorosos”.

Nancy DeMoss Wolgemuth menciona unas pautas que como mujeres debemos tener en cuenta a la hora de vestirnos que son muy interesantes y apropiadas:
Examine las piezas individuales de su guardarropa, párese frente a un espejo, Inclínese hacia delante y pregúntese: " ¿Se ven partes íntimas que un hombre (aparte de su esposo, si es casada) no debería ver?". Si la respuesta es " Si", está vestida sin recato. 

Mírese desde todos los ángulos: El frente, la espalda, los lados, mientras camina, se sienta, se mueve se estira y se inclina. Recuerde, a menudo nos inclinamos para recoger paquetes o cargar un niño, o para entrar y salir del auto. Pregúntese: " Qué van a notar y ver los demás?
¿Adónde se dirigirá la atención de los demás: ¿A los pechos, las caderas, los muslos...? ¿Por qué me quiero poner esta ropa? ¿Por qué me gusta esta moda?
La actitud de su corazón es clave. Pídale al Señor que le ayude a representarlo bien. Pídale un corazón dispuesto aprender, abierto y obediente.
Si está casada, pídale a su esposo que la ayude a entender lo que su ropa y su apariencia comunican a los hombres.
Pregúntele si su ropa es recatada, Si no está casada. hágale estas mismas preguntas a su padre, o alguna mujer mayor.
Pregúntese: " ¿Que van a notar y a ver los demás?".
Reflexione de manera devota: " ¿Soy realmente recatada, conforme a las normas de Dios?" Luego tome la decisión de convertirse en una mujer con un corazón conforme a Dios ¿ Desea que su apariencia revele un corazón recatado y piadoso?

Si es así, me gustaría animarla a tomar estas siete decisiones:
1.Decida vivir para agradar a Dios.
2. Rinda (dedique) su cuerpo a Dios. Diga: " Señor, este cuerpo te pertenece".
3. Decida ser recatada porque eso es lo que agrada a Dios
4.Decida ser pura (interna y externamente).
5. Decida no vestirse nunca de una forma que pudiera tentar a los hombres a tener pensamientos lascivos.
6.Esté dispuesta a ir contra la cultura, siempre que la cultura sea contraria a la Palabra y los caminos de Dios.
7.Sea humilde y abierta a la opinión de los demás .

Recuerde que es posible tener una apariencia externa recatada al tiempo que se tiene el corazón de un fariseo (critico, que se cree muy justo y bueno e inclinando a juzgar a quienes no son de la misma opinión). El recato no significa que usted posea la verdad absoluta.
Dé a Dios lugar y tiempo para trabajar en la vida de otras personas. No diga " Porque yo lo veo así, así es como debería ser". Recuerde: " ¡Usted no es el Espíritu Santo! 

Pídale a Dios ayuda para comunicar a los demás de una manera atrayente a un comportamiento recatado. Diga la verdad con ternura, compasión y amor. Haga que la verdad sea lo más atractiva posible.[4]
Mencionamos al inicio de esta sección que el porte reverente hace referencia a la forma de vestir y a la forma de comportarse veamos ahora cual debe ser el comportamiento que se espera de una mujer piadosa.

Una mujer piadosa, tiene buenos modales, no se irrita fácilmente, no asume posiciones tan “modernas” como el “usted no sabe quién soy yo” siempre tiene al prójimo como importante para ella, está dispuesta a servir, sabe sazonar una conversación tensa con una palabra dulce, es una mujer que sabe que no necesita demostrar que es superior a nadie, ni a los gritos ni a los empujones, hace un reclamo con suavidad, corrige con amor.

No quiere decir que sea una mujer que no mire a los ojos o que ande con la cabeza baja, que susurre para hablar, pues las serpientes también se arrastran y susurran antes de acechar con su veneno mortal.
***
Por el contrario, las mujeres que son realmente reverentes en su comportamiento disfrutan de la vida. Se ríen y hablan lo suficientemente alto para que otros oigan. No tienen una idea falsa de la espiritualidad. Ellas se divierten y aman al Señor. Quienes hacer otras cómodos. Muestran amor a los demás actuando correctamente, al regocijarse cada día que hizo el Señor. Su vestimenta, actitud y comportamiento son agradables al Señor. Se trata de una versión modernizada de las “santas mujeres” (1 Pedro 3: 5) De esta manera, la mujer Tito 2 debe ser reverente en su comportamiento. Ella también no debe ser de chisme malicioso.


[1] Comentario Mac Arthur del Nuevo testamento. Tito
[2] Comentario de Calvino sobre 1 de Timoteo
[3] El carácter de la Mujer Tito 2 Marta Peace
[4] Libro la Apariencia. Nancy de Mos 

lunes, 27 de noviembre de 2017

SIENDO UNA MUJER BONDADOSA



20 Alarga su mano al pobre, Y extiende sus manos al menesteroso.

La Mujer de Proverbios 31 es una mujer que definitivamente vive la gracia, no se centra en ella misma y sus necesidades, sino que se da a otros, esta mujer tiene compasión hacia el pobre y el necesitado, ella muestra su compasión con actos concretos de misericordia, ella ama al prójimo no solamente de labios para afuera sino con su hechos y verdad, a la manera que Juan nos insta a amar a nuestro prójimo: Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él? Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad. 1 Juan 3:17-18

Las mujeres a lo largo de la historia nos hemos caracterizado por nuestro carácter ayudador, por tener esa sensibilidad que es pronta para identificar quien tiene una necesidad, nuestros brazos se han hecho para abrazar, nuestras manos para acariciar y proteger.
Muchas veces como mujeres nos quejamos de que no hay muchas cosas que hacer en la iglesia o ministerios en los cuales podamos servir, pero olvidamos el ministerio de misericordia que es uno de los más importantes, no importa si en nuestra iglesia está definido como tal, puesto que actos de misericordia podemos tener con muchas personas, visitar a los enfermos en clínicas u hospitales, extender nuestras manos para ayudar a una madre soltera o primeriza, acoger niños que requieren un hogar de paso, apoyar obras, dar un plato de comida a aquel que lo necesita, muchas veces tenemos tan cerca personas que requieren de nuestra ayuda pero pasamos de largo.
Te has preguntado alguna vez si la persona que a diario te abre la puerta en el edificio desayuno? Si tuvo quizás un almuerzo medianamente balanceado? Que haces cuando cambias tus muebles o tu ropa? Los vendes? No nos ha dado mucho el Señor para poder compartir a otros? ¿No es ese acaso el propósito de ser prosperados?

“El pueblo de Dios debe tener un corazón compasivo para los que son física y materialmente pobres y necesitados. En la ley, Dios dijo a los israelitas que los rebuscos de sus viñas y campos deberían ser dejados para los pobres de la tierra (Lv. 19:10; 23:22). La mujer piadosa de Proverbios 31 obedece fielmente el mandamiento: “Porque no faltarán menesterosos en medio de la tierra: por eso yo te mando, diciendo: abrirás tu mano a tu hermano, al pobre y al menesteroso en tu tierra.” (Deut. 15:11). En Prov. 31:9 los creyentes ya habían sido animados a abogar por la causa de los pobres. En Proverbios 14:21 se pronuncia una bendición sobre los que muestran compasión por los pobres y les ayudan: “Peca el que menosprecia a su prójimo; mas el que tiene misericordia de los pobres es bienaventurado.”

Al estudiar esta palabra hebrea que se traduce como “pobre” en Proverbios 31:20, me sorprendí al ver que se usa para nuestro bendito Señor Mismo durante los días de Su humillación: “Alégrate mucho, hija de Sion: da voces de júbilo, hija de Jerusalén, he aquí tu rey vendrá a ti, justo y salvador, humilde y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna” (Zacarías 9:9). La palabra “humilde” es la misma palabra “pobre” en Proverbios 31:20. Recordamos la asombrosa condescendencia de nuestro Señor: “Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos” (2 Corintios 8:9).

La palabra “menesteroso” al final del versículo 20 significa “uno que está en necesidad, en carencia; que le falta algo.” Cuando a una persona le faltan las necesidades básicas materiales como alimento y vestido, entonces es considerada pobre, luego la palabra es un sinónimo de pobre.                                                                                                                                                                                                   
El principal pasaje del Antiguo Testamento que instruye a los israelitas en cuanto a sus responsabilidades hacia los pobres y menesterosos se encuentra en Deuteronomio 15:7-11: Cuando haya en medio de ti menesteroso de alguno de tus hermanos en alguna de tus ciudades, en la tierra que Jehová tu Dios te da, no endurecerás tu corazón, ni cerrarás tu mano contra tu hermano pobre, sino abrirás a él tu mano liberalmente, y en efecto le prestarás lo que necesite.  Guárdate de tener en tu corazón pensamiento perverso, diciendo: cerca está el año séptimo, el de la remisión, y mires con malos ojos a tu hermano menesteroso para no darle; porque él podrá clamar contra ti a Jehová, y se te contará por pecado. Sin falta le darás, y no serás mezquino de corazón cuando le des; porque por ello te bendecirá Jehová tu Dios en todos tus hechos, y en todo lo que emprendas. Porque no faltarán menesterosos en medio de la tierra; por eso yo te mando, diciendo: Abrirás tu mano a tu hermano, al pobre y al menesteroso en tu tierra.
Nótese que no debían cerrar su mano, sino abrir ampliamente su mano a la persona pobre (v.7,8,11), tal como la mujer piadosa alarga su mano al pobre y extiende su mano al menesteroso (Prov.31:20).

Cuando consideramos hoy nuestra responsabilidad hacia el pobre (ver 1 Juan 3:17-18), es necesario ser cauteloso. No seas incauto. Un hombre puede estar pidiendo dinero para comprar alimentos y luego lo gasta en alcohol. Otro puede pedir dinero para medicinas y usarlo en un hábito pecaminoso y malo. Se pueden usar diferentes métodos para ayudar. Por ejemplo, si una persona está realmente con hambre y crees que es apropiado ayudar, puedes sentarte con ella en un restaurante. Mientras se sirve su comida, tendrás la oportunidad de compartirle el evangelio. No estarás solo satisfaciendo su hambre física, sino estarás también proveyendo oportunidad para el alimento espiritual, lo cual es su mayor necesidad. Si es realmente necesario reparar el coche, no le des dinero al hombre que puede usarlo de mala manera, sino dale el dinero al mecánico. Procura que el dinero sea usado debidamente. Se necesita discernimiento. A veces lo correcto es no dar nada de dinero.

Hay gente que acostumbra rondar por las iglesias buscando dádivas y ayuda financiera. Apoyar esta clase de comportamiento no ayudará a la larga para que la persona sea responsable. Después de haberse aprovechado de ti, esa persona irá a otra iglesia. No queremos apoyar la irresponsabilidad.

Debemos recordar también que proveer para las necesidades físicas y materiales de una persona no resuelve su principal problema. Si damos a una persona casa, vestido y alimento durante toda su vida y luego muere y va finalmente al lago de fuego, ¿qué habremos hecho por esa persona?  Cuánto mejor es apoyar agencias misioneras centradas en Cristo que tienen misioneros que están preocupados por las necesidades materiales de los pobres, pero que están más preocupados por sus necesidades espirituales y eternas.
Quiera Dios darnos mucha sabiduría y discernimiento para saber cómo ayudar mejor a las personas con las que Dios nos pone en contacto.[1]


[1] http://www.middletownbiblechurch.org/spanish/homefam/prov31.htm

jueves, 5 de octubre de 2017

SIENDO UNA MUJER EMPRENDEDORA



SIENDO UNA MUJER EMPRENDEDORA

Proverbios 31:14 Es como nave de mercader; Trae su pan de lejos.
Nave de mercader…. Esa imagen trae a mi mente un barco que va una y otra vez a un puerto supliendo las necesidades de esa región, trayendo alimentos, vestidos, animales, para que la ciudad en la que ancla pueda deleitarse con esas provisiones.

Las mujeres tenemos la habilidad dada por Dios de hacer muchas cosas a la vez, de tener una mente que puede procesar gran cantidad de información al mismo tiempo, somos como esas naves que van y vienen, las cuales son impulsadas por el viento del amor que sopla en sus velas.

Muchas mujeres creen que la única forma de trabajar y suplir para su casa es a través de un trabajo en una empresa fuera de casa, cada situación es particular y de ninguna manera estoy condenando a aquellas mujeres que tienen que salir de su hogar para trabajar, porque insisto cada hogar tiene sus situaciones particulares.
Algunas mujeres se sienten frustradas porque tienen una profesión y sienten que realmente desperdiciaron sus esfuerzos y dinero en esa preparación si al casarse van a quedarse en casa, ¡cuán equivocadas están!

Miremos la imagen que nos da ese versículo, es como nave de mercader, trae su pan de lejos y demos un vistazo a los siguientes versículos:

16 Considera la heredad, y la compra, Y planta viña del fruto de sus manos.
18 Ve que van bien sus negocios; Su lámpara no se apaga de noche.
19 Aplica su mano al huso, Y sus manos a la rueca.
22 Ella se hace tapices; De lino fino y púrpura es su vestido.
24 Hace telas, y vende, Y da cintas al mercader.

Como vemos en estos versículos esta es una mujer que sabe aprovechar muy bien su día, se levanta temprano, se acuesta tarde, está activa siempre, no pierde horas valiosas del día frente al televisor, o durmiendo, tampoco pasa horas perdiendo el tiempo en el celular o el internet, ella es una mujer que emprende, que administra bien su tiempo.

Esta no es una nave anclada viendo cómo pasan los días a su alrededor, es una mujer activa, que aprovecha lo que sabe y administra bien su tiempo para desarrollar actividades que permiten que su hogar genere ingresos extras, tendiendo claro siempre que su prioridad es la buena administración de su hogar.
Ella es una buena administradora, tiene una buena visión de los negocios, pone a producir los recursos que tiene a su mano, cultiva, cose, lleva las finanzas de su hogar en orden, ahorra, maneja un presupuesto, paga sus cuentas, es una mujer previsiva.

Mira cuantas habilidades y talentos tiene esta mujer que pone al servicio de su familia y de su comunidad, proveyendo para su casa:

Es una buena negociante, hila, procesa la lana para hacer con ella otros elementos, hace tapices, vestidos, hace telas y cintas, no solamente abriga y viste hermosamente a su familia, sino que también las pone en venta.

Los materiales que la escritura menciona que esta mujer trabajaba no solamente requerían un esfuerzo en su proceso ella hilaba en su rueca (El hilado de fibras consiste en transformar la fibra en hilo. ... Hilar es retorcer varias fibras cortas a la vez para unirlas y producir una hebra continua; cuando se hilan (retuercen) filamentos largos se obtienen hilos más resistentes, llamados también «hilaza» o «hilados».)
Sino que también eran materiales de altísima calidad, lino, purpura, esto nos deja ver que ella buscaba los mejores materiales para su casa y ofrecía también la mejor calidad en lo que hacía.

- Ella puede haber incorporado a algunos de sus hijos para ayudarle en este trabajo. Ella entregaba estos bienes a los mercaderes o comerciantes. Estos eran mercaderes fenicios, de acuerdo con el significado de la palabra hebrea. Los fenicios eran conocidos por su negocio y comercio y su habilidad como navegantes.  La mujer virtuosa proveyó una fuente de ingresos para su familia por medio de su negocio.

 “Mientras que otras mujeres empobrecen a sus maridos comprando, ella enriquece a su marido vendiendo esos valiosos productos que tienen continua demanda” (George Lawson, Comentario en Proverbios). “Es solo el orgullo y la indolencia modernos que han introducido la idea de que es inconsistente con la dignidad de una dama obtener ganancia con la fabricación de sus propios artículos. Esta mujer virtuosa, aunque su marido se sentaba entre los ancianos, no piensa que es un descrédito, sino un honor hacer lino fino y cinturones para vender; y los sabios la alaban por ello” (George Lawson).

Cuantas cosas podemos hacer desde casa para apoyar a nuestros esposos, cuantas cosas pueden hacer nuestras propias manos que nos permitan mejorar la economía del hogar y la calidad de vida de nuestra familia.
Cocinas, pintas, coses, eres contadora, etc. Cualquier cosa que hagas realízalo para la gloria de Dios y permite que a través de los talentos que él te ha dado tú puedas ser de bendición para tu familia.

En nuestra sociedad moderna, computarizada, electrónica y saturada de entretenimiento, hemos perdido el arte de trabajar con nuestras manos. Muchas mujeres no disfrutan haciendo vestidos con sus manos. Prefieren deleitarse comprando ropa en el mall, dañando así el presupuesto familiar. En lugar de aprender de sus madres como coser y tejer a palillos y tejer a crochet y remendar, muchas niñas están demasiado ocupadas viendo televisión o jugando con el computador. Lamentablemente, muchas madres tampoco saben cómo hacer estas cosas y no podrían enseñar a sus hijas, aunque quisieran.[1]

Recuerda, una mujer virtuosa no es una mujer demandante, es una mujer que da.
Muy lejos de la imagen de la mujer virtuosa esta la mujer fanática a las compras, a las tarjetas de crédito que ve a su esposo como su cajero automático, que demanda constantemente, que despilfarra y que aparte de eso es una mujer ociosa.




[1] Estudios bíblicos en español de la Middletown Bible Church

sábado, 16 de septiembre de 2017

Siendo una Mujer Diligente



SIENDO UNA MUJER DILIGENTE

Proverbios 31:13 (RVR1960) Busca lana y lino, Y con voluntad trabaja con sus manos.
Para que entendamos un poco mejor que es lo que significa diligencia veamos cual es la definición correcta de la palabra: //Diligente es un adjetivo para designar a una persona que obra o actúa con gran interés, esmero y eficacia para la realización de sus trabajos, tareas o encargos. La palabra, como tal, proviene del latín dilĭgens, dilĭgentis. Es diligente alguien que es rápido, pronto o ligero a la hora de hacer las cosas, buscar una solución o resolver un problema. Una persona diligente es aquella que tiene una actitud favorable hacia el trabajo y las obligaciones, que busca hacer las cosas prontamente, haciendo uso de su inteligencia, con economía de recursos y alto grado de eficiencia. La diligencia es una cualidad que podemos desarrollar si aprendemos a administrar nuestro tiempo y recursos en la ejecución de nuestras tareas y obligaciones. Además, es una virtud fundamental que ayuda a combatir la pereza.[1]

El antónimo de esta palabra es: Negligente, La negligencia es el descuido u omisión en el cumplimiento de una obligación. Una conducta negligente comprende un riesgo para el individuo o para terceros. //

Teniendo claras estas definiciones veamos entonces lo que la escritura nos indica acerca de la mujer diligente, hay dos palabras que llaman mi atención: Busca y trabaja con Voluntad.

Esta es una mujer que no tiene su vida resuelta, ella pone todas sus capacidades en pro de realizar bien una labor, es sabia en la administración de los recursos y trabaja con voluntad, trabaja con amor, con entrega.

Puede decir entonces la gente que nosotras somos mujeres diligentes? ¿Ponemos nuestro empeño en todo aquello que hacemos, así sean las tareas más cotidianas y aburridas? ¿Las que menos nos agradan?

Una mujer diligente es una mujer que planea, organiza, una mujer que tiene un plan A, B y C por si los anteriores fallan.

A veces creemos que estas cualidades solo aplican en el aspecto laboral, pero cuan necesitadas somos de ver nuestro hogar como una gran empresa de la cual somos administradoras, a ojos del mundo administrar una casa puede ser algo sencillo, pero nosotras sabemos en la práctica que no lo es.

Conozco muchas mujeres frustradas porque no hayan la manera de poner en orden su hogar, mujeres para las cuales la hora de la cena se resume en la palabra "caos", mujeres que sin una ayuda externa podrían llegar a vivir en una casa que más pareciera una zona de catástrofe.

Ser diligente es prever, recursos y tiempo, saber organizar, para que de esta manera los afanes del día, los niños, los contratiempos, no terminen por convertirnos en la típica imagen de la mama loca, exhausta y desarreglada.

Cosas tan sencillas como un menú de comidas semanales, un cronograma de labores de aseo semanal para tu casa, un horario de actividades con los niños, te ayudaran a ser una mujer diligente, ahh obviamente si todas esas actividades las realizas con Voluntad y amor no para los ojos de los hombres jugando a ser la esposa perfecta, sino ante los ojos del Señor.

y como comenzar a organizar tu día? a la luz de la Palabra. cuando lo primero que haces es poner tu día y tu semana en manos del Señor, pidiéndole a El dirección hasta para las decisiones que parecieran mas simples, lograras tener un día con propósito, sin caos, por que en cada momento podrás estar meditando en su Palabra y este ejercicio te dará no solamente paz, sino que sabrás que el precioso trabajo de administrar tu hogar hace parte de los propositos de Dios para tu vida, podrás hacerlo en excelencia y de esta manera, hasta en lo mas simple, podrás glorificarle. 



[1] “Diligente” (s/f.). En Significados.com. Disponible en: https://www.significados.com/Diligente/ [Consultado: 24 de marzo de 2017, 10:35 am].

lunes, 28 de agosto de 2017


Muchas veces leemos Proverbios 31 pero no sabemos como aplicarlo a nuestra propia vida, a partir de hoy quiero compartirles una serie de entradas acerca de como cultivar el carácter de una mujer Cristiana con los principios que podemos obtener de esta porción de la Escritura: 

SIENDO UNA MUJER BUENA

Proverbios 31:12 (RVR1960) Le da ella bien y no mal Todos los días de su vida.

“Una mujer que busca ser como Cristo es una mujer que da, las cristianas estamos llamadas a dar, las esposas estamos llamadas a dar, las madres estamos llamadas a dar y las solteras estamos llamadas a dar”. Elizabeth George

Siendo mujeres que caminamos en la reforma estamos muy familiarizadas con el termino Gracia, ¿sabemos realmente que significa?

Gracia es un favor inmerecido, debemos recordar siempre cual es la gracia que hemos recibido. sin merecerlo, siendo abominación para Dios, el entrego a su hijo por nosotros, murió por nuestros pecados, evito que tú y yo viviéramos una eternidad soportando su ira, y a cambio nos dio vida, nos ha limpiado, nos instruye, nos perfecciona y un día cuando el regrese nos compartirá de su gloria.

¿No te parece sumamente maravillosa esa definición de gracia? Gracia es eso, dar sin esperar, dar sin merecer, sencillamente dar.

Existe un amplio campo esperando ser cosechado por tu bondad, esta es un área que debes aprender a desarrollar primeramente en la intimidad de tu hogar, debes ser buena con aquel varón que escogiste, aunque él te de mal, estás diciendo entonces que, si estoy casada con un tirano, ¿estoy condenada a vivir una vida así, ¿eso es lo que Dios quiere para mí?

Recordemos lo que dice 1 de Pedro 3:1b para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas, considerando vuestra conducta casta y respetuosa.

¡Glorifica a Dios en tu matrimonio! Glorifícalo allí en el momento en el que sientes que tus fuerzas se van, glorifícalo cuando sumida en lágrimas puedes decirle que eres débil y El podrá mostrarte cuan fuerte es El, recuerda la respuesta que el Señor le dio a Pablo en un momento en el que él estaba probablemente agotado de orar por su aguijón incesablemente: ¿Acaso no te basta mi gracia? ¿No es acaso mi gracia suficiente para continuar? ¿No es mi esperanza mayor que cualquier otra cosa terrenal a la cual puedas aferrarte?
¡Así que Glorifícale en todo momento, en los buenos tiempos y en los malos aún más!

Este es un mundo que nos enseña a ser egoístas, que nos enseña a pensar solamente en nosotros, gran parte del mensaje feminista es ese, piensa en ti, vive para ti, haz lo que tú quieras, pero ese mi querida hermana, no es el mensaje de Cristo:

Mateo 16:25 Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará.
Mateo 16:24 (RVR1960)
 Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.

Este versículo me recuerda algo curioso, en algún tiempo solía llamar a mi esposo cariñosamente (ironía) mi cruz y bueno a la larga terminaba considerando que así era, hoy por la misericordia de Dios me doy cuenta cuan equivocada estaba.

Para mí la imagen gráfica de este versículo hoy día es esta:
Cuando Jesús iba caminando hacia el monte donde iba a ser crucificado, el llevaba sobre sus hombros aquel instrumento en el que iba a morir, para él fue doloroso, seguramente muy incómodo, fue pesado…

Cuando Jesús nos llama a morir por Él, a renunciar a nosotros mismos, a negarnos nos está invitando a que recorramos ese camino con Él, el camino de la cruz. Y cuál es entonces nuestra cruz, pues es todo aquello que nos cuesta dejar, nuestros egos, nuestras envidias, nuestras rencillas, nuestros ídolos, es todo aquello que hace pesado este caminar con Cristo, es todo aquello que debemos dejar atrás para levantarnos como una nueva criatura, es todo aquello con lo cual no lucharemos más, cuando estemos en su presencia.

Así que el primer paso para comenzar a cultivar la bondad en nuestra vida es comprender que el Señor nos llama a negarnos a nosotras mismas y nos anima a vivir la vida que Él vivió, una vida haciendo el bien a los demás. Solo un corazón tan bueno como el del Señor Jesús seria capas de sanar la oreja de aquel que venía a llevarlo a rastras preso a mitad de la noche.

“Haz todo el bien que puedas, por todos los medios que puedas, de todas las formas que puedas, en todos los lugares que puedas, cada vez que puedas, a todos los que puedas, tanto como puedas” Juan Wesley

Una mujer que le da bien a su esposo y no mal, es una mujer que vive con su vida misma la gracia, es una mujer que da, no porque espere algo a cambio, da porque ella recibió amor sin merecerlo, recibió perdón cuando ni siquiera reconocía la terrible magnitud de su pecado.

Una mujer buena, derrama en su hogar lo que ella misma recibió en la cruz.


Luces de Navidad y la vida del creyente

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