miércoles, 11 de enero de 2017

Siete Razones por las que no soy Feminista


7 razones por las que no soy feministaPor Kristen Clark


Con un título como este quizás algunos se alegraron mientras que otros o cayeron en confusión o dieron clic con gusto. ¿Cómo lo sé? Porque he leído varios sinceros e-mails de estos tres grupos de lectores.
En GirlDefined hemos recibido docenas de e-mails que nos felicitan por estar en contra del feminismo y también otros muchos que nos preguntan por qué, siendo MUJERES hemos optado por dicha posición. Por supuesto, también hemos recibido mensajes de odio.


En un intento por aclarar exactamente nuestra posición sobre el feminismo (y dar un por qué), esta publicación es para ti.

Y para ti. Sí, incluso para ti.

Como hemos dicho en nuestro eslogan, hemos creado el Ministerio GirlDefined para ayudar a mujeres a regresar al diseño de Dios, lo cual implica dar por sentado que mujeres cristianas se han apartado de dicho diseño a pesar de que luchan por entenderlo y ponerlo en práctica.  Siendo breves, no creemos que el feminismo sea la respuesta para las preguntas de nuestra feminidad.

A pesar de que el feminismo ha hecho bien a lo largo de los años, creemos que también ha dejado a las mujeres confundidas e incompletas como nunca antes.  ¿Por qué? Porque siempre que trates de definir a la criatura separada del Creador, terminarás en problemas.

El feminismo es un completo sistema y cosmovisión construido por mujeres en el intento de redefinir la feminidad. Si cavas un centímetro bajo tierra sobre la visión del feminismo, encontrarás una red de creencias que se oponen totalmente a la Palabra de Dios.

Jenny Chancey lo definió muy bien al decir que el feminismo no es nada más que una rebelión en contra del orden de Dios y todos somos culpables en cierto grado. El feminismo comenzó en el jardín del Edén, no en el siglo 18 en Francia ni tampoco en Nueva Inglaterra en el siglo 19. El tentador invitó a nuestra primera madre a cuestionar el talento de Dios para definirla- ¿Conque Dios os ha dicho…? (Génesis 3:1). Este es el corazón del feminismo hoy, un constante cuestionamiento de la habilidad de alguien más de decirnos quienes somos como mujeres.

Como mujeres, no necesitamos que el feminismo defina nuestra identidad ya que la definición de Dios es total y completamente suficiente, y es precisamente lo que este ministerio busca promover.

Entonces, sin mayor preámbulo, aquí están las siete razones por las que he decidido no ser feminista.

1.   Te conviertes en tu propio Dios
No importa cuánto retoques el feminismo, esta “religión” ha creado su propia definición de feminidad y en lugar de buscar respuestas en la Palabra de Dios, ha definido la feminidad en sus propios términos. Tan solo lee algún capítulo de cualquier libro feminista y verás cómo este tema subyace cada página…  “Nosotras definimos quienes somos como mujeres…”

2.   La promiscuidad sexual es alabada
Lo creas o no, la gran mayoría de feministas suelen paralizarse y oponerse totalmente a la pornografía. Ya no. Los recientes movimientos feministas han intercambiado las cosas y están aceptando la liberación sexual.  Tristemente desvestirse para el público, posar desnudas y nadar en topless (sin brasier) ya no se consideran inhumanos sino liberadores.

3.   No todas las vidas son valiosas
Esta es una razón significativa. Muy, muy, muy pocos movimientos feministas estarían en desacuerdo sobre esto: “El aborto es un derecho para todas las mujeres”. El feminismo decidió jugar a ser Dios al darse el derecho de decidir cuál ser humano vive o muere y tristemente al luchar por los derechos de la mujer, el feminismo se los quita a las mujeres más pequeñas e indefensas, a aquellas que aún no nacen. Básicamente, el aborto expresa que, si eres menor de cierta edad, tu vida no vale nada. Definitivamente, ante esta realidad no podemos quedarnos atrás. 

4.   El liderazgo masculino es despreciado
Seamos honestos, el feminismo no ha sido un fan abierto del liderazgo masculino pues se ha centrado en decirle a las mujeres cómo ser fuertes, empoderadas y valientes, pero se han olvidado de animar también a los hombres.
Como resultado, el feminismo ha producido una línea de mujeres que desprecian el liderazgo masculino en cada manera y forma. Tristemente, este disgusto por su liderazgo se ha filtrado en la iglesia y muchas mujeres cristianas desprecian el diseño de Dios para para sus esposos.

5.   Las tareas del hogar no son valoradas
Dedicarse al trabajo doméstico solía ser una elección de carrera popular entre las mujeres jóvenes, ya no. El feminismo ha redefinido lo que significa ser una mujer exitosa en este siglo… y ¿adivina qué? El éxito femenino ya no se encuentra en el hogar sino en el mercado laboral. 
Si quieres ser alabada por nuestra cultura moderna, deberías entonces estar mejor fuera de tu hogar haciendo cualquier cosa excepto las tareas domésticas y educando a tu familia. Esta es la actitud subyacente que el feminismo ha creado en nuestra cultura actual.

6.   Las particularidades de género son ignoradas
Una mirada al Génesis revelará al Dios del universo trabajando fuertemente al crear una raza humana que refleje Su divina imagen. Esta imagen celestial incluye a un hombre y una mujer reflejando diferentes partes del carácter y la naturaleza de Dios con el propósito de glorificarlo y apuntar al evangelio venidero. El feminismo borra toda esta belleza. Los hombres y mujeres ya no son diferentes sino iguales. Los roles de género han sido borrados y dejados a la redefinición personal de acuerdo a nuestros propios deseos.

7.   La mentalidad de víctima es fomentada
¿Han sido las mujeres víctimas del pecado del hombre? Absolutamente. ¿Son todas las mujeres víctimas? No, desde luego. Tristemente, el feminismo ha ganado bastante aceptación y popularidad al fomentar en las mujeres la creencia de ser víctimas de algo.

“Las mujeres no pueden andar sin blusa en público como los hombres… ¡somos víctimas de la inequidad!” o… “Hay más hombres en autoridad que mujeres… somos víctimas de una sociedad patriarcal” …“¿por qué deberían ser los hombres los líderes de sus familias?... somos víctimas de la opresión femenina”. Ahí lo tienes. El feminismo fomenta constantemente a acoger una actitud débil, lamentable y victimizada de la vida.

Ahí las tienes, siete razones por las que no soy feminista y honestamente hubiera compartido cien, pero quise ahorrarte el tiempo.
Mujeres, he decidido no ser feminista NO porque odié a la feminidad sino porque descubrí una mejor versión que es mucho, mucho, mucho más fortalecedora para mí como mujer.
La feminidad puesta en el diseño de Dios.

El diseño de Dios para la mujer nos promueve a ser inteligentes, sabias, fuertes, trabajadoras y valientes para Su gloria, no para la nuestra. Esta es la enorme diferencia entre la feminidad Bíblica y el feminismo.

La feminidad Bíblica define a la mujer de acuerdo al diseño de Dios para Su Gloria y nuestro más grande bien.

Como Jenny Chancey hermosamente dijo: “Entre más busquemos conformarnos a la voluntad de Dios como mujeres y a su invariable definición, seremos más felices y tendremos más paz tanto como individuos y dentro de la sociedad que ayudamos a construir.”
Nunca he sido más feliz, contenta, gozosa, segura y valiente que al empezar a vivir de acuerdo al hermoso diseño de Dios. Espero te unas conmigo.

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Artículo traducido por Aranza Erazo, original de GirlDefined 7 Reasons I’m Not a Feminist https://www.girldefined.com/7-reasons-im-not-a-feminist


jueves, 5 de enero de 2017


Comencemos el Año Disfrutando de la Palabra de Dios: PLAN DE LECTURA PARA UN AÑO

Horarios de los Cinco Días de Estudio Bíblico Este sistema especial te ayuda a leer la Biblia entera (o solo el Nuevo Testamento) en un año, solo leyendo cinco veces a la semana. Esto te da lugar a ponerte al día o tomarte un día libre, pero sobre todo este sistema lo hace práctico y simple de hacer. Mucha gente ha alcanzado sus metas de leer la biblia diariamente gracias a este sistema. Leer la Biblia en orden cronológico (hasta los salmos han sido colocados en orden) ayuda al lector a entender la historia de la Biblia y también lo incentiva a leer la palabra de Dios. Siempre lee la biblia en el orden que aparece en esta lista. Por ejemplo, si en ese día aparece Crónicas antes que Reyes lee Primero Crónicas. Marca cada día después de haber hecho la lectura y después cada semana del registro semanal. Te vas a impresionar cuando te des cuenta que el año va pasando y tú sigues leyendo la biblia regularmente. Las bendiciones de Dios van a seguir a aquellas personas que lean, entiendan y vivan en su palabra. 
Espero que esta guía te ayude en tu glorioso final. “Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino.” (Salmos 119:105)