SIENDO UNA MUJER DILIGENTE
Proverbios 31:13 (RVR1960)
Busca lana y lino, Y con voluntad trabaja con sus manos.
Para que entendamos un poco mejor
que es lo que significa diligencia veamos cual es la definición correcta de la
palabra: //Diligente es un adjetivo para designar a una persona que obra
o actúa con gran interés, esmero y eficacia para la
realización de sus trabajos, tareas o encargos. La palabra, como tal, proviene
del latín dilĭgens, dilĭgentis. Es diligente alguien que es rápido, pronto o
ligero a la hora de hacer las cosas, buscar una solución o resolver un
problema. Una persona diligente es aquella que tiene una actitud
favorable hacia el trabajo y las obligaciones, que busca hacer las
cosas prontamente, haciendo uso de su inteligencia, con economía de recursos y
alto grado de eficiencia. La diligencia es una cualidad que podemos desarrollar
si aprendemos a administrar nuestro tiempo y recursos en la ejecución de
nuestras tareas y obligaciones. Además, es una virtud fundamental que ayuda a
combatir la pereza.[1]
El antónimo de esta palabra es:
Negligente, La negligencia es el descuido u omisión en el
cumplimiento de una obligación. Una conducta negligente comprende un riesgo
para el individuo o para terceros. //
Teniendo claras estas
definiciones veamos entonces lo que la escritura nos indica acerca de la mujer
diligente, hay dos palabras que llaman mi atención: Busca y trabaja con
Voluntad.
Esta es una mujer que no tiene
su vida resuelta, ella pone todas sus capacidades en pro de realizar bien una
labor, es sabia en la administración de los recursos y trabaja con voluntad,
trabaja con amor, con entrega.
¿Puede decir entonces la gente
que nosotras somos mujeres diligentes? ¿Ponemos nuestro empeño en todo aquello
que hacemos, así sean las tareas más cotidianas y aburridas? ¿Las que menos nos
agradan?
Una mujer diligente es una mujer
que planea, organiza, una mujer que tiene un plan A, B y C por si los
anteriores fallan.
A veces creemos que estas
cualidades solo aplican en el aspecto laboral, pero cuan necesitadas somos de
ver nuestro hogar como una gran empresa de la cual somos administradoras, a
ojos del mundo administrar una casa puede ser algo sencillo, pero nosotras
sabemos en la práctica que no lo es.
Conozco muchas mujeres frustradas
porque no haya la manera de poner en orden su hogar, mujeres para las cuales la
hora de la cena se resume en la palabra "caos", mujeres que sin una
ayuda externa podrían llegar a vivir en una casa que más pareciera una zona de
catástrofe.
Ser diligente es prever, recursos
y tiempo, saber organizar, para que de esta manera los afanes del día, los
niños, los contratiempos, no terminen por convertirnos en la típica imagen de
la mama loca, exhausta y desarreglada.
Cosas tan sencillas como un menú
de comidas semanales, un cronograma de labores de aseo semanal para tu casa, un
horario de actividades con los niños, te ayudaran a ser una mujer diligente,
ahh obviamente si todas esas actividades las realizas con Voluntad y
amor no para los ojos de los hombres jugando a ser la esposa perfecta, sino
ante los ojos del Señor.
y como comenzar a organizar tu
día? a la luz de la Palabra. cuando lo primero que haces es poner tu día y
tu semana en manos del Señor, pidiéndole a El dirección hasta para
las decisiones que parecieran más simples, lograras tener un día con
propósito, sin caos, porque en cada momento podrás estar meditando en su
Palabra y este ejercicio te dará no solamente paz, sino que
sabrás que el precioso trabajo de administrar tu hogar hace parte de los propósitos
de Dios para tu vida, podrás hacerlo en excelencia y de esta manera, hasta
en lo más simple, podrás glorificarle.
[1] “Diligente” (s/f.).
En Significados.com. Disponible en:
https://www.significados.com/Diligente/ [Consultado: 24 de marzo de 2017, 10:35
am].
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