El gran Misterio Parte 4: Tiempo de Amar
Parte de la relación estrecha que tiene el matrimonio con la relación de Cristo y la iglesia es que en él se puede ser plenamente conocido y ser verdaderamente amado, y esto por increíble que pueda parecer, es muy parecido a ser amado por Dios. La norma que rige para todos sin excepción es extremadamente simple. No perdamos el tiempo planteándonos si «amamos» a nuestro prójimo; actuemos de inmediato como si en verdad fuera así, cuando nos comportamos como si amáramos a alguien, sucede que acabamos amando de verdad a esa persona. Si afrentamos a alguien que nos desagrada, nos desagradará aún más. Si la tratamos bien, el rechazo decrecerá… En la sociedad actual, los sentimientos son la base previa a todo comportamiento amoroso. Y esa puede ser, sin duda, una verdad muy grande. Pero incluso es más cierto todavía que toda acción realizada por amor puede acabar generando sentimientos genuinamente amorosos. Nuestra cultura exalta la pasión romántica y, cuando las cosa...