Y que hago con el propósito de ser ayuda Idónea en la soltería?
¿Si fuimos creadas con el propósito de ser una ayuda idónea entonces cuál es mi
papel como mujer soltera?
Esta es una pregunta que
probablemente te has hecho, pues generalmente la literatura para mujeres
cristianas se centra en el papel de ayuda idónea o en la maternidad, pero que
hay con aquellas mujeres que no se encuentran en ninguna de estas dos etapas, que
hay con las mujeres solteras, aquellas que enviudaron o aquellas que han tenido
que vivir un divorcio.
La respuesta es sencilla, si bien
fuimos creadas como ayuda idónea y la Palabra nos muestra que el Señor nos creó
como complemento de Adán; por encima de ese rol, fuimos creadas con el mismo
propósito con el que el Señor creó todo cuanto hay:
Fuimos creadas para su Gloria,
para darle honra y gloria a nuestro creador.
¿Cuál es el fin principal del
hombre? Glorificar a Dios y gozar de Él para siempre.
Romanos 11:36 RVR1960
Si, pues, coméis o bebéis, o
hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios.
1 corintios 10:31 RVR1960
Mi carne y mi corazón
desfallecen; Mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre.
Salmos 73:26 RVR1960
Romanos, corintios y salmos nos
dejan ver claramente cuál es nuestro propósito independientemente de la
situación en la que nos encontremos y cuál debe ser nuestro fundamento.
Nuestra roca siempre debe ser
Cristo y nuestro propósito Glorificarle.
La respuesta está en 1 Corintios
10:31 haciendo cada cosa que hagas para la gloria de Dios, ¿estudias? Hazlo
para el Señor, ¿trabajas? Hazlo para el Señor, ¿estás al cuidado de tus padres
ancianos? Hazlo para el Señor.
El propósito de vida de una mujer
no debe centrarse en si se casa o no, su vida no puede girar en torno a ello,
pues estaría cometiendo un pecado gravísimo, recuerda que cualquier cosa que
tome el lugar de Dios es, idolatría.
Tu vida no puede depender de nada
diferente a Cristo, de él debe venir tú paz, tu fortaleza, tu seguridad.
De manera que cualquiera que sea
tu situación puedas afirmar como el apóstol Pablo: “Sé vivir humildemente, y sé
tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado
como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad.
Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Filipenses 4:12-13 RVR1960
El corazón de una mujer debe
estar confiado en su Señor, nuestros ojos deben estar centrados en la
eternidad, una mujer puede cultivar un gran vacío en su vida y llenar su
corazón de amargura si espera que la plenitud, felicidad, paz y amor que tanto
anhelan vengan ya sea de un hombre, de una profesión o de cualquier cosa que no
sea Dios.
¿Cómo puedo servirle entonces
al Señor siendo una mujer soltera?
Existen muchas formas de servirle
al Señor siendo una mujer soltera, es más, es un tiempo maravilloso porque
nuestras energías y nuestro tiempo se pueden enfocar plenamente en este
servicio.
Muchas mujeres de iglesias
reformadas se preguntan en qué áreas pueden servir, aparte de la escuela para
niños, o el coro de la iglesia; querida hermana déjame decirte que la mies es
mucha y pocos los obreros, no necesariamente necesitas trabajar en un ministerio
al interior de tu iglesia para servirle al Señor, porque la iglesia de Cristo
se expande mucho mas allá de esa edificación en la que nos congregamos los
Domingos.
Cuando nuestras iglesias crecen,
comienzan a llegar muchas personas que a veces por su timidez no pueden
establecer relaciones de amistad fácilmente, que tal si comenzamos por ser un
poco más detallistas y nos fijamos quien ha llegado por primera vez a la
iglesia o quien viene hace poco, para que nos acerquemos y establezcamos una
conversación que le haga sentir acogida y bienvenida.
¿Sabes si hay hermanas mayores
que necesiten de tu compañía, de tu ayuda o a las que puedas servirles de
alguna manera?
¿Conoces algún hogar de ancianos
a los que puedas ofrendarles de tu tiempo para compartir con ellos y enseñarles
de la Palabra?
¿Si soy una mujer soltera y
sin hijos, cómo puedo cumplir con el llamado de Tito 2:3-5 de Instruir a
mujeres más jóvenes?
El tiempo que el Señor nos regala
es para crecer en su conocimiento, para meditar en la Palabra y para poner por
obra todo aquello que aprendemos, así que una mujer piadosa tiene mucho que
enseñar a una mujer joven, puede enseñarle a amar al Señor con todo su corazón
con toda su mente y con todas sus fuerzas y como dice la palabra, puede
enseñarle también a amar a su prójimo como a sí misma.
Así que no importa en qué época
de tu vida te encuentres, no importa si eres una mujer soltera joven o mayor, o
si tu nido ahora está vacío, lo que es realmente importante es que Ames al
Señor con todo tu corazón, que él sea el Señor de tu vida, que medites
diariamente en la Escritura, que vivas conforme a la Palabra, que tu vida
crezca día a día en santidad y que puedas derramar de la misericordia y el amor
de Cristo a todo aquel que te rodee.
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