martes, 1 de julio de 2014

Contra ti, contra ti sólo he pecado

El salmo 51 fue escrito por el Rey David, después de haber sido confrontado por el profeta Natán, por el adulterio cometido con Betsabe y el posterior asesinato de su esposo, Urías.

Cada vez que nos referimos al rey David, vienen a nuestra mente su fortaleza, su valentía para derrotar a Goliat, su relación cercana con Dios, la promesa mesiánica que vendría a través de su linaje y su distintivo más conocido: un hombre conforme al corazón de Dios. Pero este hombre que con una simple ojeada a la biblia podría parecernos perfecto, fue un ser humano como nosotros, débil, pecador y necesitado de la gracia de Dios.

En el libro de 2 de Samuel, se nos relata el horror del Pecado de David, pero en el Salmo 51 podemos ver como se derrama el corazón de este hombre ante Dios, clamando perdón y restauración para su ser.

Debemos reconocer como David, que el pecado es como una mancha de petróleo que se extiende en el mar, es densa, y causa mucho daño, no solo a nosotros mismos sino a todo nuestro entorno; es una mancha difícil de quitar, de limpiar totalmente, todo lo altera y aunque podamos ver con nuestros ojos la imagen del desastre en la superficie, las consecuencias de este a profundidad siempre serán mucho más devastadoras.

Hoy podremos ver como el Señor a través de su Palabra en el Salmo 51 nos enseña cual es la correcta actitud que debemos asumir ante el pecado para ser restaurados:

1.       1. Reconocer que cualquier pecado es un acto de rebelión contra Dios

Un primer paso en el camino hacia el arrepentimiento es reconocer nuestra culpa, nuestra falta, y entender que este pecado ha sido principalmente contra Dios, esto fue lo que reconoció David cuando el profeta Natán fue a confrontarlo por su pecado, el profeta reconvino a David a través de una parábola que describía perfectamente el pecado atroz que él había cometido, allí no hubo lugar para buscar culpables, ni para auto justificaciones. Tú eres ese hombre! menciono el profeta, a lo que David reconoció: Contra ti, contra ti solo he pecado.

El Señor abrió los ojos de David en ese momento y le permitió ver y reconocer la magnitud de su pecado, jamás podemos olvidar que Dios todo lo ve, no hay lugar alguno en el que podamos escondernos u ocultarnos de Él. Salmo 139

2.     2. Debemos reconocer que hemos nacido pecadores y necesitamos de su Salvación
Entender que hemos nacido pecadores como lo hizo David, y que estamos imposibilitados para obtener la salvación por nuestros propios medios u obras, nos permite tener una actitud de sincera humillación ante Dios, por eso cuando tenemos la oportunidad de vernos pecadores, podemos tener la certeza de que es solamente Dios quien ha puesto esa sabiduría en nosotros, ya que ese convencimiento de pecado es como un primer paso que realiza Dios en nosotros para comenzar a ejecutar su gloriosa obra de redención, pues él nos limpia, justifica y olvida nuestras transgresiones.

3.     3. Clamar al Señor por su misericordia y perdón, pues solo así podemos tener la certeza de que su respuesta será su Santo Espíritu.

Dios mismo nos da su Santo Espíritu para que more en nosotros  y nos ayude a perseverar en este caminar a su lado, por eso podemos estar seguros siempre de que nada ni nadie nos alejara de su amor y que jamás podremos caer de su mano. Romanos 8:35-39; Juan 10:28-29. A través de todo nuestro peregrinar, Dios mismo nos ira moldeando, puliendo, formando e ira renovando nuestra mente a través de su Palabra.

El Espíritu Santo es nuestro sello, es la garantía en nosotros del cumplimiento de todas las promesas del padre; esa es la fuente de nuestra paz y nuestro gozo, ese debe ser el fundamento sobre el cual podemos edificar seguros nuestra vida, porque solo allí sabremos que a pesar de la tormenta, ese gozo y esa paz que nos brinda la certeza de la vida eterna nos mantendrá firmes en la roca que es Jesucristo mismo.

4.      4. Debemos entender que Dios no quiere sacrificios, obras o penitencias, él quiere un corazón contrito y humillado.

Dios no quiere de nosotros penitencias, ofrendas, obras o sacrificios, lo que él quiere de nosotros es un corazón humilde y quebrantado, un corazón que dependa entera y completamente de Él, un corazón que no busque lo suyo, que no anhele otros placeres, un corazón que se deleite en cumplir la obra que el Señor nos ha encomendado: Darle honor y gloria con nuestro existir.

El anhela que le busquemos y le conozcamos realmente, y esto solo lo podemos hacer a través del estudio de su Palabra; ella debe ser nuestra guía, nuestro fundamento, nuestro consuelo y nuestra esperanza.

5.      5. Debemos saber que el Propósito de nuestra redención es la Gloria de Dios y la expansión de su reino.

Dios nos ha devuelto la vida, nos ha permitido nacer de nuevo y llamarle Padre, por eso debemos buscarle diaria y constantemente, tanto como buscamos, anhelamos y necesitamos del aire para respirar. Llenos de El debemos cumplir nuestra gran tarea: “Enseñar tus caminos a otros pecadores, y estos culpables, como yo se arrepentirán y volverán a ti” Salmo 51:13

De la misma forma en la que en una emergencia aérea se nos pide que primero tomemos nuestras máscaras de oxígeno y respiremos profundamente antes de ayudar a otros, de esa misma manera debemos actuar en nuestra vida, toda palabra, todo tiempo de oración, todo estudio, deben hacerse vida en nuestra vida primeramente, para luego compartirlo a otros, jamás podemos emprender una tarea sin antes habernos saciado del aire puro y fresco que nos da el Señor.

David, reconoció su pecado, se arrepintió y clamo por la restauración de Dios, una vez entendió que había sido perdonado se dispuso a cumplir la gran comisión, a testificar de la obra maravillosa del Señor y a vivir conforme a sus preceptos.

Aprendamos de la vida de este varón y dejemos de buscar culpables o justificar nuestras faltas, el pecado empaña nuestra relación con Dios, es una afrenta contra El, por eso cuando fallemos no perdamos tiempo en buscarle y humillarnos ante El, gocémonos en su perdón y anhelemos su sabiduría para vivir glorificándole.


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